(de una charla que di recientemente)
Aquellos que han estado en relación con el Centro durante un tiempo, saben acerca de Rav Áshlag y el Don de la Biblia. La esencia de lo que es el Centro proviene de este libro y de las enseñanzas de Rav Áshlag. Cada vez que lo lees, te conectas a un nivel más profundo.
Estaba leyendo esto por cincuentava vez. Me gustaría leerlo y compartirlo contigo.
Rav Áshlag fue la primera persona que tradujo El Zóhar del arameo al hebreo. Cuando lo finalizó, fue a Merón, donde Rav Shimón fue enterrado, e hizo la conexión.
Rav Áshlag dijo a sus estudiantes que cantaran una melodía sin palabras. Él estaba sintiendo la alegría del mérito de revelar El Zóhar al mundo. Esto fue unos cuantos años antes de que falleciera. En aquella reunión, el dio un discurso.
Me gustaría compartir una parte de ese discurso.
Uno de los grandes Kabbalistas, Rav Moisés Jaim Luzzato, dijo “no voy a decirte nada que ya no sepas”. Pero porque los conocemos tan bien y escuchamos tan a menudo hablar de ellos, nos olvidamos de su importancia.
En todos los libros de Rav Áshlag, todo se resume en un punto muy importante, una idea para seguir desarrollando y a la que seguir conectándonos. La palabra que él utiliza es dvjut, que no se traduce muy bien al español. Significa crear lazos, convertirse en uno con el Creador. Rav Áshlag deja muy claro que todo lo demás que hacemos es para un solo propósito: llevarnos a una conexión completa con el Creador.
Él escribe que hay muchos niveles diferentes de sabiduría. El Zóhar habla de los diferentes lugares de estudio en los mundos superiores. Está por ejemplo sabiduría de Mashiaj, la sabiduría del mundo que es perfecto.
Por primera vez lo vi muy claro. El concepto de dvjut es la sabiduría del Mesías. En la medida en que nos conectamos a esto y lo hacemos el foco de nuestra vida, estamos conectados con la sabiduría de la perfección.
Dentro del Centro, la gente llega desde diferentes niveles y continúa hacia diferentes niveles. Lo que es más excitante es cuando la gente entiende este concepto. Todo el mundo viene de su propio lugar, pero tiene que llegar al mismo singular concepto.
Siempre intentamos mejorar el Centro, hacer nuestro trabajo bien. Les explicaba a los jevre que todos los libros, todas las clases, deben llevarnos a este punto en particular: a entender que todo lo que hacemos es con el solo propósito de estrechar los lazos con la Luz del Creador.
El propósito por el cual vinimos a este mundo, y propósito por el cual este mundo fue creado, sólo puede ser alcanzado si éste es el punto hacia el cual nos dirigimos nuestro trabajo.
Rav Áshlag explica que es muy difícil, porque se trata de transformarnos del Deseo de Recibir para Sí Mismo al Deseo de Compartir.
Él pregunta: “¿Qué sucede cuando hemos transformado completamente nuestra esencia al deseo de compartir, a una completa unión con el Creador?
Y responde que cuando hemos transformado completamente nuestro Deseo de Recibir para Sí Mismos en Deseo de Compartir, entonces comprendemos totalmente y nos conectamos con la mente y los pensamientos del Creador.
Tal como sucedía en el principio, nos unimos totalmente; nuestras acciones y nuestros pensamientos son todos del Creador.
Una de las cosas que más me entusiasma de todo el trabajo y todas las enseñanzas, es que todo el mundo está entendiendo este punto. Esto es lo más excitante acerca de la Kabbalah. Ofrece la sabiduría para volver al Creador, donde todo es perfecto.
Pensemos en El Zóhar: en Nóaj dice que si una congregación está en unidad, puede traer la corrección final. Y eso sucede cuando este es el foco de esa unidad.
Todo el mundo llega con diferentes deseos. Una de las cosas que me gustaría preguntar, y ya hablé de esto con los profesores, es que te preguntas cuándo crees puedes hablar a las personas acerca de la esencia.
Dice que cuando Moisés y los Israelitas estaban en el desierto, se acercaron a él y se quejaron como lo hacían a menudo, y le dijeron que les diera agua. Dios le dijo a Moisés que se dirigiera a una piedra, exactamente a una en concreto, y le hablara para que de ella saliera agua.
Moisés pensó para sí mismo: “Dios me ha dicho que le hable a esta piedra y que de ella saldrá agua”. Entonces algunos de los Israelitas le dijeron a Moisés que lo conocían muy bien, que sabían que a veces les intentaba engañar. “Sabemos que has escogido esta piedra. ¿Por qué no escoges otra distinta? Entonces nos creeremos que nos estás hablando las palabras de Dios”. Moisés tenía una difícil decisión que tomar. Él podría haber hecho lo que Dios le había dicho, pero no lo hizo. Fue a otra roca distinta y la golpeó, y de ésta salió agua. Pero por causa de esa acción, Moisés no tuvo el mérito para entrar en la Tierra de Israel.
Él intentaba darle a la gente lo que ellos querían. Pensó que todos dudarían de él, así que decidió hacer el milagro en la segunda roca porque eso es lo que la gente quiso.
¿Cuál es el punto de todo esto? Cuando enseñamos y cuando hablamos, sí es importante hablarles a las personas desde el punto en el que están, pero también es importante mostrarles más allá, más allá de lo que es cómodo para ellos y de lo que quieren escuchar.
Una de las propiedades únicas del Rav, hasta el punto en que nos ha hecho sentir muy incómodos a algunos de nosotros, es que nunca le importó lo que la gente pensaba, si les resultaba cómodo escucharlo.
Debemos recordar esto. Esto es de lo que habla Rav Áshlag. Es la sabiduría de Mashiaj la que nos conecta con el mundo de perfección. No se trata de hacer solamente el trabajo para purificarnos y conectarnos, sino también de pensar en el mundo de dvjut para atraer la Luz de la perfección a este mundo.
En la siguiente parte Rav Áshlag habla acerca del poder del Zóhar, y tenemos que seguir despertando esto dentro de nosotros; es lo que Rav Áshlag dijo en Merón.
Dijo que la conexión perfecta con el Creador, la unión perfecta, tiene 125 niveles diferentes. Y por lo tanto, antes del tiempo de la perfección, el tiempo que todos trabajamos para alcanzar, es imposible crear un vínculo completo con el Creador. Ahora, en nuestra generación, esta habilidad está ahí. En todas las otras generaciones, la gente que lograba el mérito de crear una unión total con el Creador eran muy pocos. Tal como dicen, uno de cada mil. Pero en nuestra generación, la generación que logrará la perfección, todo el mundo puede hacer los méritos para lograr esa unión y ese entendimiento.
Tal como dice acerca de nuestra generación: todo el mundo alcanzará este conocimiento, esta sabiduría, este entendimiento.
También habla acerca del poder del Zóhar, y dice que el único grupo anterior a nosotros que ha obtenido el mérito de una conexión completa a los 125 niveles —la unión completa de mente, cuerpo y alma con el Creador— fue la generación de Rav Shimón bar Yojái.
Por eso dice en El Zóhar, en distintas ocasiones, que después de la generación de Rav Shimón no habrá otra generación como esa en la que todo el mundo pueda alcanzar la completa unión con el Creador, excepto esta generación de la que formamos parte.
Por ese motivo El Zóhar creó un revuelo tan grande en los mundos superiores. Eso es de lo que se trata El Zóhar, es esa perfección. El enfoque de nuestro trabajo debe ser dvjut, que es la esencia del Zóhar.
Por eso la conciencia es tan importante. Cuando nos conectamos al Zóhar, estamos conectando con esa perfección, a la perfección que Rav Shimón y su generación dejó aquí para nosotros.
Por ese motivo, esta sabiduría y El Zóhar están tan interrelacionados. No podemos alcanzarla por nosotros mismos. Se nos fue entregado este asombroso regalo, el regalo en que todos los niveles de perfección y de unión ya se han preparado para nosotros. Puedes abrir El Zóhar y conectar, pero no conectar realmente. Esta necesita ser nuestra conciencia ahora. A medida que nos conectamos a esta sabiduría, queremos abrirnos a esa perfección que podemos alcanzar y que ya está dentro del Zóhar.
Lo que espero que podamos despertar dentro de todos nosotros es que no nos olvidemos. Es fácil involucrarse y olvidarnos del único objetivo de la perfección, en el que todo lo que decimos, pensamos y hacemos viene de la Luz.
Cada una de las personas de esta generación puede alcanzarlo. Podemos utilizar el poder del Zóhar, ya que nos conecta a la esencia de la perfección de la completitud.
Las 7 semanas entre Pésaj y Shavuot son las semanas del trabajo.
Rav Áshalag dice que no habrá más guerras y que habrá la paz total, habla acerca de cuando el mundo sea consciente de este concepto de que podemos alcanzar la perfección.
Espero para mí mismo, y para todos nosotros, que nos mantengamos enfocados en esta singular idea y en el poder del Zóhar, y que compartamos esta idea, que todo el mundo sepa y entienda esta sabiduría. Este es el momento en el que la perfección y la eliminación de todo el sufrimiento e incluso la muerte pueden ser alcanzadas.
Shabat Shalom.