La Atadura de Isaac
November 17th, 2006
Cuando nos conectamos con el Zóhar, no es simplemente para obtener comprensión, sino que las palabras despiertan la conexión al Árbol de la Vida. No hay ningún otro día del año que esto sea tan importante como lo es hoy, en Rosh Hashaná. En este día queremos plantar la semilla para que todo este año esté conectado al Etz Jaim.
Deseo leer una parte de Emor, más allá de la comprensión que obtengamos, también hacemos la conexión, que es nuestro propósito al leerla.
El Zóhar dice que el día de Rosh Hashaná es un día de juicio y el Creador, el rey, se sienta en el trono del juicio. Y el lado negativo viene y bloquea la puerta al rey y pide juicio.
Y cuando el lado negativo viene a traer juicio, el Creador nos dio el secreto del soplido del Shofar, para despertar misericordia de abajo hacia arriba por medio del soplido del Shofar.
La voz que emana del Shofar une las tres columnas, columna Derecha, Izquierda y Central (fuego, agua y aire) en una voz unísona. La voz celestial, a saber, Biná, el máximo nivel de perfección de la vida, se despierta.
Cuando esa voz es despertada del mundo celestial por el Shofar del mundo de abajo, es entonces que toda la negatividad que el ángel negativo trató de despertar queda en un estado de confusión y se la hace alejar.
Esta es la razón de la lectura de hoy. El Zóhar, y el Rav en su disertación de Jeshván, ponen muy en claro que no es posible que uno pueda mirar la lectura de la Torá en su forma usual. La lectura de hoy habla acerca de Abraham e Isaac, la atadura de Isaac. Sabemos que no la estamos leyendo para recordarnos los hechos históricos. El Zóhar aclara bien aquí que el proceso por el cual Abraham e Isaac estaban pasando durante la atadura, era una preparación para nosotros, para el mundo. A través de sus conciencias, su trabajo, sus capacidades de dejar completamente de lado el Deseo de Recibir para Sí Mismo, nos posibilitaron el hacer nuestro trabajo.
Cada vez que en nuestra vida tenemos la capacidad de hacer daño y no lo hacemos, de ser reactivos y no lo somos, estamos tomando partido de la Luz de la atadura de Isaac. Lo que ellos hicieron en mundo tras mundo, más allá de lo que podamos comprender, creó para la humanidad la capacidad de actuar con restricción, con la remoción del Deseo de Recibir para Sí Mismo.
No fue que en el sólo hecho de hacer su parte dejaron de perseguir el Deseo de Recibir para Sí Mismo, sino que crearon un canal tal, que cada acción de restricción, de compartir que vino después, toma partido de esa Luz. Antes de que Abraham, la Columna Derecha e Isaac, la Columna Izquierda completaran su restricción, era imposible para nosotros completar nuestra corrección.
El combinar la Columna Derecha con la Izquierda no es simplemente el leer acerca de un padre e hijo que hicieron su trabajo espiritual. Ellos prepararon el trabajo y al mundo para todos nosotros. Sin las acciones de Abraham e Isaac hubiese sido imposible para nosotros restringirnos y ciertamente en el máximo nivel completar el tikún para nosotros y para el mundo.
Es importante tener esta conciencia. Cuando leemos acerca de la atadura de Isaac, necesitamos tener la conciencia de atraer hacia nosotros a Abraham e Isaac y el poder, el amor y la restricción. Su amor, su energía es revelada a través de esta lectura. Ellos vienen aquí. Cada uno de nosotros, dependiendo de la vasija que preparamos para conectarnos, tendrá la capacidad de conectarse con ellos.
Si no pensamos en atraer esas dos almas a nuestras vidas en este año, no podremos lograr lo que necesitamos lograr este año.
El Rav dice que la gente necesita explicaciones adornadas. La verdad es siempre simple. La simplicidad hoy es que al leer acerca de la atadura de Isaac, que fue el mayor acto de restricción, estamos abriendo el canal para permitirnos a todos nosotros hacer restricción. La razón por la cual nos enfadamos, el por qué no tenemos el poder de hacer la restricción que necesitamos, es porque no hemos hecho una conexión suficientemente grande con estas dos grandes almas y con el canal que han abierto.
La restricción también tiene la remoción del juicio. Cuando leemos acerca de la atadura de Isaac hoy, ellos vienen a este mundo y esperan una cosa, que nuestra conciencia se abra. Todo lo que tenemos que hacer es algo tan simple y tan difícil. Decimos una cosa: sabemos que ustedes, Abraham e Isaac, están aquí, y nos están abriendo a nosotros y al mundo el canal de la restricción y la remoción del juicio. Quiero que entren dentro de mí. Si tenemos esa conciencia, ellos vendrán.
Cada uno de nosotros puede hacer esta conexión y la restricción que ellos hicieron, al nivel en que nuestra conciencia sea simple y fuerte.
Es importante comprender este enorme obsequio y no desperdiciarlo. El Zóhar habla del carnero que fue sacrificado después de la atadura de Isaac. Los Kabbalistas explican la razón por la cual usamos el cuerno del carnero para el Shofar. En ese momento, Abraham e Isaac inyectaron al cuerno del carnero la capacidad de despertar nuestra verdadera esencia.
Hay tres cosas que hace el cuerno. La primera es la de despertar esa parte dentro nuestro que es perfecta. Ayer hablamos que cada uno de nosotros tiene una parte de su alma que se mantiene perfecta sin importar lo que hemos hecho o pensado que hemos hecho. La voz del Shofar penetra en nuestro corazón, nuestra alma y no solo despierta esa chispa de perfección, sino que la hace fluir a través del resto de nuestra alma y cuerpo. Llega dentro de nuestra alma y despierta esa perfección en cada uno de nosotros y la hace extenderse por todo nuestro ser.
Ésta es la primera conciencia que necesitamos tener. Cuando escuchamos el soplido del Shofar, es ése un simple nivel de conciencia que debemos tener: tenemos la chispa de perfección dentro de nosotros. La voz del Shofar despertará esa perfección y hará que penetre en todo nuestro ser.
El segundo nivel: el soplido del Shofar despierta el nivel de Biná, del Árbol de la Vida y nos envuelve como la mikve donde el poder protector del agua nos envuelve. El Rabí Elimelej de Minsk habla de la capacidad de poder rezar por otra gente. Si el juicio está destinado a llegar, ¿Cómo por medio de mi rezo influencio su película? Sabemos que el sistema es perfecto. ¿Cómo podemos comprender que yo, al pensar en alguien, puedo cambiar la negatividad que viene a su película? Sabemos que yo puedo influenciar mi propia película, ¿Pero cómo la de otros? La respuesta es muy importante. Él dice que cuando nosotros verdaderamente rezamos por otra persona, cuando lo hacemos completamente, y los envolvemos con nuestra alma, nuestra esencia, nuestro ser, ellos ya no se encuentran más allí, están cubiertos por nosotros. Cuando los envolvemos con nuestra mente, corazón y alma, el juicio no puede llegar porque ellos ya no están más allí, están envueltos con nuestra Luz. Así es como el rezo por otra persona debe hacerse.
En Rosh Hashaná se nos envuelve por medio del soplido del Shofar. Necesitamos comprender que estamos envueltos por la Luz de Biná y el Árbol de la Vida.
El tercer nivel —que despertamos con la lectura y el Shofar— es el máximo nivel de redención. Sabemos que ciertamente pensamos en nosotros y nuestros seres queridos, pero en la misma medida debemos pensar en el mundo. El poder que se despierta por medio del soplido del Shofar puede traer fin al dolor y sufrimiento en nuestro mundo.
Hay un Shofar pequeño y el gran cuerno de carnero. El gran cuerno de carnero, la culminación de la Luz revelada por Biná traerá el fin del dolor y el sufrimiento en nuestro mundo. El tercer nivel de conciencia es que estamos pidiendo, meditando, que esta voz penetre en el mundo entero y traiga el soplido del gran Shofar, el nivel del Árbol de la Vida, a todo el mundo.
Dice en el Zóhar que el lado negativo se atemoriza porque tiene miedo que éste sea el año en que la culminación se revele. A cierto nivel, es un grito que sale del corazón. Todo el dolor de la humanidad, el dolor que hemos tenido en nuestra vida, todo ese dolor es despertado a través del soplido del Shofar. El despertar del dolor es el paso hacia la revelación de la gran Luz.