Sólo deseo compartir dos ideas. Estaba conversando con uno de los jevre hace unos días acerca de cierta ciudad que tiene un grupo pequeño de [estudiantes]. Recuerdo que el Rav siempre lo expresó muy claramente, no es la cantidad, sino el saber que si formas parte de la ciudad, el hacer tus conexiones y conectándote con el Zóhar, [logras un] efecto [que] no tiene que ver con la cifra. La Luz que es revelada de ese modo no la puedes medir de manera material. En tu ciudad estás creando una fuente de Luz. Estás brindando un gran servicio, no sólo para tí, sino para la ciudad y el mundo. La Luz no la contienen los muros o la cantidad de gente. Se expande hacia afuera.

El Rav siempre enfatizaba esto y necesitamos tenerlo en cuenta. En cualquier cuidad en donde nos encontremos, el hecho es que tenemos la bendición de estar conectados a esta sabiduría y es importante entender el trabajo que estamos haciendo. Revelamos la Luz para nosotros mismos y para toda la ciudad. Va más allá de de lo que podemos ver con nuestros sentidos físicos.

El Segundo es probablemente el secreto más grande del Centro. Cuando veo gente inspirada en compartir con otros, ése es el más grande de los logros. Si tú inspiras a una persona que inspira a 10 o 50 personas, estás revelando una gran cantidad Luz.

Hay una diferencia entre una persona que entiende esta sabiduría y aquella que no. Si tú recibes esta sabiduría no puedes guardarla sólo para tí. Debes dársela a otra gente. Así es cuando sabes que una persona ha alcanzado esta sabiduría, ahora tiene el verdadero deseo de Compartir. No hay nada más fuerte para atraer bendiciones que cuando tenemos el Deseo de Compartir.

Para mí es una tremenda inspiración ver gente inspirada en compartir esta Luz con otros. Éste es el proceso con el cual vamos dando pasos, uno después del otro, para terminar con el dolor y el sufrimiento en este mundo. Sólo puede ocurrir cuando los estudiantes asumen por sí mismos el compartir con otros. Recuerda la tremenda Luz que estás revelando.