Otro obsequio que recibimos este año, es el que uno de los estudiantes en Israel se hizo amigo de una persona llamada Avraham, ya ahora en sus 80 años, al que espero conocer en nuestro próximo viaje a Israel. En sus años mozos Avraham era una persona simple, pero era muy cercano al Rav Áshlag y al Rav Brandwein. En el tiempo de la vida del Rav Áshlag, él era un joven y ayudaba en la edición e impresión del Sulam. En Pésaj leí una de las cartas que el Rav Brandwein le escribió a este joven, a Avraham.

Anoche recibí otra carta. Es la esencia de la elección de vida, Sé que no es coincidencia que la hayamos recibido anoche y la escuchamos hoy.

Rav Brandwein dice “estoy escribiendo esta carta con un tremendo dolor”. “Ayer Rav Áshlag me envió un mensajero y me pidió que vaya a verlo”. Rav Brandwein estaba preocupado, parecía que era un pedido urgente. “Llegué a Rav Áshlag después de Shajarit. Fui hacia mi maestro y lo saludé. Le dije, ¿Cuál es su pedido, cuál es su deseo?”.

Mi maestro no me contestó. Sólo me miró a la cara. Después de poco rato, me contó acerca de este sueño que tuvo. En su sueño escucha una voz diciéndole que se despierte, “Avraham está en grave peligro. Pide piedad por él. En mi sueño dije¿quién es éste Avraham? No me contestó. Me volví a dormir nuevamente y entonces escuché esta voz llamándome para despertarme, Avraham está en peligro”. Entonces él comprendió que se trataba de este joven.

Rav Áshlag dijo que se sentía estremecido por esta comprensión. “Me levanté y recé y pedí piedad. Es por eso que te llamé. Necesito que encuentres a Avraham y verifiques si es que se encuentra bien”.

Rav Brandwein le dio esta carta a alguien para que se la entregara a Avraham. Rav Brandwein escribe, “por favor, ven pronto a Rav Áshlag y avísale que te encuentras bien. Que el Creador te brinde bondad y te proteja”.

Leeremos en la lectura de esta mañana acerca de Avraham y Sará. El Zóhar explica que todos nosotros estábamos en el alma de Adán y no elegimos la vida. Más bien elegimos al Árbol de la Sabiduría del Bien y el Mal. Por ende, lo que se conoce como el pecado de Adán causó el sufrimiento de hoy en nuestro mundo.

Avraham fue el primero que comenzó el proceso de corrección. Es por eso que hoy leemos acerca de la vida de Avraham y Sará. Cada uno de nosotros tiene parte del alma de Adán. Cada uno de nosotros es responsable del dolor y sufrimiento de nuestro mundo. Avraham fue el primero en tomar un verdadero gran paso en la remoción de ese dolor.

Cuando leí esta carta, la entendí como que era un sueño acerca de cada una de las personas en el mundo. Avraham es el código del alma de la humanidad que comenzó la corrección. Pero nosotros y el mundo estamos todavía en un gran peligro. Todavía hay dolor. Todavía hay sufrimiento. En Rosh Hashaná, hoy, tenemos la capacidad de plantar la semilla para que cada uno de nosotros no nos conectemos con el pecado de Adán, sino que nos conectemos al alma de Avraham. Para verdaderamente hacer el trabajo de elegir la vida, de inscribirnos a nosotros mismos y al mundo en el Libro de la Vida al dedicarnos hacia el camino del Deseo de Compartir y hacer lo que podamos. Debemos tener hoy esta conciencia para terminar con el dolor y el sufrimiento en el mundo.