Uno de los obsequios que el Rav Áshlag nos brindó fue el escribir que tres libros se abren en Rosh Hashaná: El Libro de los Justos, aquellos que son inscritos con una vida buena para este año. El libro de aquellos sujetos a la negatividad. Luego está el tercer libro, aquellos que no han hecho la conexión completa, pero tienen tiempo de completar su corrección.

Luego él nos dice que no está en manos de Dios el inscribirnos en el Libro de la Vida, está en nuestras manos el inscribirnos a nosotros mismos en El Libro de la Vida. Sabemos que las palabras de estas grandes almas es también su energía.

No está en manos de Dios el inscribirnos en el Libro de la Vida. Nosotros, a través de nuestra conciencia y nuestra conexión, podemos y lo haremos, Dios mediante, inscribirnos a nosotros mismos en el Libro de la Vida.

Luego, tendré más oportunidad, cuando haya más tiempo para compartir lo que él escribe más detalladamente. Él dice que hay sólo dos mitzvot que son importantes, una positiva y otra negativa. Hoy, en Rosh Hashaná, las quiero escuchar por primera vez. Hay sólo dos decisiones que tomamos en nuestras vidas, en todas las relaciones, en todas las decisiones, todas las acciones. ¿Estamos actuando con el Deseo de Recibir para Sí Mismo, o con el Deseo de Compartir? Rav Áshlag dice que ésos son los únicos dos mandamientos que necesitamos recordar.

No puedo expresar el entusiasmo que siento al leer de estas escrituras que nunca han sido publicadas. En ningún otro libro Rav Áshlag lo puso tan claramente como en estas escrituras que recién hemos recibido. Si tú actúas con el Deseo de Recibir para Sí Mismo, te desconectas de la Luz y te conectas con la oscuridad. Actúa con el Deseo de Compartir y te conectas a la Luz y a la vida. Nos inscribimos nosotros mismos en el Libro de la Vida. Esta decisión singular es la semilla para el año. Debemos decidir en nuestras mentes, dedicaré mi vida a vivir al punto de poder basarme en el deseo de dar a otros, o viviré demasiado en el Deseo de Recibir para Sí Mismo. Esa decisión es la manera en que nos inscribimos a nosotros mismos en El Libro de la Vida. No es fácil. Porque, como siempre dice el Rav, el Deseo de Recibir para Sí Mismo es un regocijo a corto plazo. No es fácil decidir que éste año nos dedicaremos al Deseo de Compartir. Necesitamos pensar en esto, que en mi vida este año, cuando se de la fuerza, dedicaré mi vida al Deseo de Compartir porque se que ése es el camino hacia la Luz.

Rav Áshlag escribe que esta simple enseñanza es el mayor secreto de Kabbalah. No se trata del entendimiento del mismo. Se trata del sentimiento del mismo. Se trata de como recibirlo. Todos nosotros hemos escuchado este concepto. Lo que deseo para mí y para todos nosotros, es que hoy hagamos una más profunda y verdadera conexión a estas enseñanzas. Ésta es la esencia de la vida. Y cómo nos inscribiremos este año, nosotros mismos en El Libro de la Vida.

En estos dos días, toma la verdadera y más profunda decisión. En la introducción de Las Diez Emanaciones Luminosas, Rav Áshlag dice elegir la vida. Él pregunta, ¿Quién elegiría otra cosa más que la vida? Pero la realidad es que, a menudo, casi todos los días en nuestra vida, damos el paso lleno del Deseo de Recibir para Sí Mismo, que nos lleva hacia la no-vida. Tenemos el poder, podemos recibir el poder de convertirnos en personas diferentes.

Deseo que cuando hoy tome la decisión esté eligiendo la vida. No estoy eligiendo un poquito más que el año pasado. Sé que hoy no tengo nada. Sé que hoy la fuerza de vida está completamente ausente. Lo que cada uno de nosotros debería preguntarse hoy es, ¿Estoy eligiendo la vida? ¿Estoy pidiéndole al Creador que este año me dé el poder, la capacidad, la conciencia para convertirme en una persona completamente diferente dedicada al Deseo de Compartir? Sé que a través de esa decisión, la misma en la que debemos pensar durante estos dos días, yo me inscribo a mí mismo en el Libro de la Vida.

Suena simple, pero es la decisión más difícil y la más importante que podamos tomar en estas 48 horas.

Quisiera solamente concluir expresando una vez más que no puedo contener mi entusiasmo acerca de estas escrituras del Rav Áshlag. Sé que son un paso más para toda la humanidad en la conexión con la verdadera sabiduría.