Una de las cosas excepcionales que tenemos de las cartas de Rav Brandwein al Rav es la explicación del poder de Pésaj. Rav Brandwein estaba muy conectado a Pésaj y dejó este mundo en ese momento.

Cuando habla con el Rav, le dice que tenemos que ir con cuidado. La parte más importante de la conexión es la alegría, la felicidad que tenemos durante la conexión. La conexión física no es suficiente. Si no sentimos una tremenda alegría, no estamos haciendo verdaderamente la conexión.

Él recuerda las palabras del Arí, que plantea una pregunta. En los escritos de los sabios, hay muchas bendiciones que se atribuyen a las conexiones, acerca de una larga vida, sustento e hijos justos. Hay muchos lugares en los escritos de los verdaderos kabbalistas en los que se dice que si haces conexiones específicas, consigues bendiciones específicas.

Vemos a muchas personas que hacen estas conexiones y, jas ve shalom, parece que no son verdad. Las bendiciones no parece que fluyan. ¿Cómo podemos entender esto?

Tal como Rav Brandwein dice al Rav, tenemos que recordarlo cada vez que hacemos la conexión. Las palabras en el original son muy hermosas, y no pueden ser traducidas literalmente.

Cuando una persona hace las acciones, debe tener la alegría, el tipo de alegría que tendrías si estuvieras ganando millones y millones de dólares. La alegría que no tiene fin. Una alegría que brota desde el corazón y el alma, con tremendo anhelo y entusiasmo.

Esta es la clave. Si lo haces, y dependiendo de la cantidad de alegría que tienes en y durante la conexión, exactamente en esa medida recibirás la Luz. Esta es una tremenda revelación.

No es que sólo debemos tener alegría cuando hacemos la conexión, como las especias a la comida. Es una correlación exacta. En el mismo grado en que tengas verdadera alegría interna, en ese grado recibirás Luz. Exactamente. Exactamente.

Cualquier conexión que se realiza sin alegría no puede atraer Luz. En la medida en que sentimos alegría durante la conexión, en esa misma medida recibimos la Luz.

Fíjate en las palabras del Arí, repítelas una y otra vez hasta que se arraiguen en ti. Rav Brandwein se lo dijo al Rav, y nosotros necesitamos recordárnoslo a nosotros mismos una y otra vez: en cualquier conexión, cuanto mayor sea la alegría que sintamos, mayor será la cantidad de Luz que recibamos.